
LA MIMI.
Alejandro
Un rosario de ladridos
desgrana la noche
quebrando el silencio
del amanecer.
En un cielo claro
tras nubes oscuras
la dama de plata
espía el arrabal.
Con el rimel corrido
sin rouge y cansada
la Mimi regresa
al barrio de lata.
Atrás quedó el lujo
de Puerto Madero
La noche dorada
como una tarjeta
que compra el amor.
La casita humilde
en gris y tristeza,
le dibuja un sueño
en su cama torcida.
La tarde le anuncia
con rayos de sol:
hay que levantarse
pintar la sonrisa
ponerse los tacos
y salir al mundo
a vender pasión.
2 pensamientos:
Qué verdad en tus letras, te quedo muy bien.
Besos
Hola soy Nati, entra en mí blog y juega será divertido. Besos.
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