
A la orilla del mar, de tu mano
me siento inundado de paz y de vida.
Las olas baten mansas en la playa
y tú, triste y cansada, te apoyas en mi hombro.
El aire trae aromas de salitre y de pinos
mientras algunas velas marcan el horizonte.
Quiero hacerte sentir esa paz de mi alma
y que seas feliz por estar a mi lado.
V. K.
Publicado por primera vez en Crónica del Viento el 13 de agosto de 2007











