
Tu sabor es mío,
el agua de tus labios es mía,
cada suavidad que posees también es mía.
No sé de dónde vienes, a dónde vas,
trato de recordar los tiempos,
las palabras dichas, las calladas.
Por más que dibujo tu mapa en mis recuerdos,
sólo consigo repetir tu piel en mis manos,
el vendaval de belleza que provocamos al soñar,
el deseo que nos inundó al cruzar la frontera.
Ahora soy el abismo,
la contradicción,
la encrucijada que no quiere volver atrás.
Tu olor respira conmigo,
tu nombre se pronuncia en cada silencio,
me has poseído, me tienes, soy tuyo.
Sin pensamientos, agrega el tuyo
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