
imagen ciudad vieja Montevideo
La ciudad estaba gris, como siempre,
vestida de bruma, sol, bocinas y gritería
con unas pocas manchas verdes
y otras muchas manchas de colores
que corren por los rieles negros de las avenidas.
Me motivó la ciudad, y me motivó en serio
porque la vi caminar en perspectiva
desde mi punto exterior
y me liberé a juzgarla sin reparos
y dejar que me provocara bizarría.
Y pisé baldosas flojas en las esquinas
y me apresuré a cruzar en los semáforos
y vi correr a la gente tras los buses
y no supe si era Juan, Inés o Margarita
sólo vi gente que corría a la oficina.
Manchas de sol se colaban
por los esqueletos de la urbe espesa
y llegaron para colorear el panorama
que fue pasando presto,
hasta colmarse de luminosas vías.
La cuidad estaba gris, como siempre,
y fue llenándose de otras manchas
corriendo a sus hogares, y a sus sitios
Atiborrando el aire de sus desesperadas idas,
corriendo de un lado a otro, como el día.
Y de pronto otras manchas se encendieron
creando nuevos y brillantes arco iris
y luminosos caminos de colores
hacia el compre aquí, viva sus sueños
de carteles de encendidas fantasías.
La ciudad estaba gris, como siempre,
llena de palomas en las plazas
y de ancianos que las alimentaban…
y poco a poco, las manchas se marcharon
algunas solas, y otras en compañía.
Y…estaba gris aún, la ciudad, y se hizo noche.
y se vistió de nuevos ruidos y coloridas vías
de virtuales y urbanos movimientos
con deportistas, rockeros y sensibles,
que se desprendían del vibrar de su osadía
Y el hormigón se aprestaba a dormir,
y en las esquinas aún quedaba vida
rodeando el matiz de las avenidas…
y en su corazón gris… la ciudad durmió,
de manchas de colores, sólo vestida.
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