Blasfemia

(Al vaticano)

Tus paredes rebalsan
de oro, de lujos y de "dios".
Tus paredes rebalsan
de pecados, de confesiones y de dolor.
Tus verdades rebalsan
de mentiras, de guerras y de traición.
Tus habitantes rebalsan
de culpas, de riquezas y de calor.
Yo, desde este humilde poema,
desde esta posible canción,
desde este punto en el mundo,
desde este ser que no cree en vos
(ni en "Él"),
te imploro que te derritas,
que te desarmes,
que te desangres.
Que te hagas y te deshagas,
que cambies tus quimeras romanas,
que saltes al vacío
(como millones han saltado por vos)
y dejes tanto y todo y más
para todos los que aún se mueren
por todos los que aún morirán.
Que no te quedes empapado
en tu amarillo metal
que te retuerzas de sufrimiento
(con solo notar el mundo te bastará)
e incineres tu cruz.
Que guardes todas tus mentiras
y todos tus secretos
y todas tus cruzadas
y toda tu violencia
y todas las trabas que imponés
y todas la sangre que derramás
en el lugar que más cómodo le quede
a ese que nos quisiste inventar

Sol - Imaginario Desesperación
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