Sin refugio




Camina la niña,
camina en silencio…
Buscando a su madre
en su desencuentro…
No tiene morada
ni alma, ese cuerpo,
sólo tiene un tiempo
de invierno sin sueños…

Y besa la niña,
la mojada mejilla
de su frágil madre,
que yace entre líneas
de plateadas sombras,
que la fueron llevando
hacia la pendiente
más negra y vacía
y cruel de su vida.
La negra morada
de oscuros silencios
le llenan el alma
de vagabundos tiempos…

Siente el frío llanto
de su copa rota.
Deleznable y sutil
guarda el suyo,
y lo guarda tanto,
que casi no puede
siquiera llevarlo,
hasta su guarida,
donde guarda el llanto.

Camina la niña,
camina en silencio,
buscando la mano
que cierre su encuentro,
que calme su llanto,
que cubra sus miedos,
que arrope en sus brazos
su alma de cielo.


Encuentra la niña,
manos de silencio,
un ángel la libra
de su pozo hueco…
y entre los sustentos
que le deja el tiempo
camina la niña,
desnuda en el viento…

No busca el camino
que aleje su llanto,
ni busca respuestas
de aquel desencanto.
Sólo quiere pronto
recoger pedazos
y juntarlos todos
formando un regazo,
que acune a su madre
que un día en sus brazos
acunó a su niña
y calmó su llanto…

Camina la niña,
buscando un regazo…




Leer más...

Reflexión del segundo día

Ver en su rostro la seguridad de su relajo cotidiano lo único que hacía era hacer de esto algo un poco más objetivo, algo más real.
Suave al tomarlo, así como ajena, con la extraña tranquilidad de aquellos cuyo corazón es un fruto sano.
Su rostro serio y calmo hacía de su cuello un trozo de piel apetecible.
Y sin embargo la franqueza de sus ojos movía también la comprensión más arriba de su boca obligando a la suavidad y la cortesía.
No sabía si no temer a ser sincero, a ser franco, no importa si no es lo correcto.
Su relajo y mi ansiedad vista fruir en el aire algo de verdad dejaron en los granos de la arena y el polvo del cobertor.
Nadie estuvo mal. Ninguno quiso escapar. Había que saber esperar.
Sus brazos percibidos suaves y forzados.
O forzosos pero limpios y callados.
Suaves a las manos que sólo deseaban pasarle por encima.
Toda grieta es parte de la belleza de la sonrisa que encanta tallada a ese respiro de mujer.
Hubo ratos que en la imagen que uno dibuja de los pensamientos vi la boca sedienta pasar sobre su estómago y sus pechos.
Pero la civilizatoria prueba de la verdad que se construye en la espera llevó su aroma a convertirse en la sana emoción de la que tanto se escapa.
Leer más...

Confort que golpea

No es la risa de lo serio montar el fondo blanco y gris si lo que siente es las ganas de hablar del amor.
De una punzada en los ojos que comienzan a engendrar vapores de la risa.
Caudal de nervios e ironías.
El cuello y la porosidad de la piel que transforman en salivar cualquier intento de dirigir la palabra.
Y ella esa hembra, la más bella de la pradera intelectual.
Simple y contagiosa.
Dulce como agua de mañana.
Rupestre como vida real.
Las siluetas de los dibujos en la piel –su piel- vuelven a pintar sus márgenes cuando las reproducen las neuronas que también beben del alma.
Y entonces la saliva baja y sube por la espalda.
Y las manos abrazan esa hermosa manera de existir.
Leer más...

AMARGA Y DULCE


Abierto el frasco de la vida,
así el Nescafé cada mañana,
espesura de espirales removida
al calor de la leche,
al dulzor de la entrega.
Acercarla y retraer el sorbo
sin rozar los labios ni la lengüa,
con el beso por años retrasado,
por no apurar de un solo trago
el goce que me queda;
por no vivir de sobresalto
ni traer a la entreabierta
el resto de los años
que, en el fondo de la taza,
se hacen poso y humareda.
De lento el azucar se disuelva
y apurar despacio la fragancia,
amarga y dulce, de mi espera.
En la mañana del domingo 7 de mayo, 2009
Leer más...

Levedad

No hay lugar bajo la lluvia. La piel ya no me resguarda. Mira. Gira a mi alrededor como una niña de colores, como las estrellas del universo, cuando, mientras bailo, miro. No pienses más. Como la primera vez. Sé en mí. Siente que no hay problemas. Dame la llave que abre la puerta a lo conocido y a lo desconocido. Será un placer. Habrá brillantez. Habrá dulzura.
¿A dónde voy? ¿Qué tengo que hacer? Alrededor sólo hay cosas, y cuando miro hacia arriba sólo veo oscuridad y los puntos brillantes desgranando sonidos que no alcanzo a comprender. No hay lugar bajo la lluvia. Por eso, gira, gira a mi alrededor. Mírame y ven. Será un placer.
Leer más...

DULCE INCONGRUENCIA






¿Como es que te llevo, si te he dejado?
¿Cómo puedo recuperarte entre lo perdido…?
¿Cómo puedo dejarte en el pasado…?
¿Mi amor, mi dulce amor, mi desvarío…?

Y hoy viajo a tu encuentro, como siempre…
Encallando acaso en tu ribera
Vengo nadando entre las aguas turbias
con sutiles aleteos de sirena …

Pero tu encuentro que se muestra recio…
Y tu rostro firme entre tu andar sereno
hay apenas un esbozo de sonrisa,
naufragando entre la luna de la mía…

Así mis ojos se llenan de ternura…
Como estrellas brillando por la noche
Se conforman con sólo contemplarte
Y ser feliz en la felicidad de amarte…

¿Como es que te llevo, si te he dejado?
¿Cómo puedo recuperarte entre lo perdido…?
¿Cómo puedo dejarte en el pasado…?
¿Mi amor, mi dulce amor, mi desvarío…?


EL REINO DE SEDA


Leer más...

Nada.

¿Y cómo hacer que entienda que no soy suya, que debo ser libre para vivir y sentir a mi manera? ¿Que éste amor que me sale por los poros es incontrolable, no se detiene y abarca mucho? ¿Cómo hacer que entienda que soy diferente, no acepto normas ni entiendo reglas? El mundo es mío, lo quiero todo ¿Dónde está el límite?. Cómo explicarle que la única felicidad que entiendo es la que me procura el alma, cuando mi hijo me abraza y lo huelo, todo se ablanda. Los días pasan, en mi mundo disfruto de mis propias leyes, un amor que me abrasa con ese, me consuela y me habla, me dice que debo entregarlo a la gente. Quizá en forma de escritos, quizá en forma real. Y entonces me pregunto. ¿Cuál es la realidad? ¿La que escribimos o la que vivimos? Me siento más real escribiendo. Mi esencia real es la que emerge cuando escribo, cuando vivo finjo, cuando vivo actúo, menos cuando estoy con mi hijo, con él soy yo, con él me divierto. ¿Por qué lloro cuando escribo?
Siento la irrealidad cuando escucho y veo el mundo real, conversaciones sin contenido, problemas absurdos, pequeños o tontos que en boca de los demás se transforman en graves tragedias. ¿Tragedias? Tragedia es perder a alguien querido porque la muerte se lo lleva de la peor manera, ver a los niños hambrientos y quedarte sin habla. Eso es tragedia.
Hablemos de los problemas reales, los de verdad, los que te marcan y te hacen sentir o sufrir, los que te estrujan el alma. De esos sólo puedo hablar cuando escribo porque nadie me entiende en la vida real. Y ésta realidad virtual a veces me llena mucho más que la realidad real, tan llena de NADA.
Leer más...

Las voces olvidadas del Holocausto


I
(En un día como cualquier otro)

Otra vez, en mi cabeza esa triste melodía.
Cierro los ojos y me engancho a su sonido.
Abro mi mente, también mi olvido
y toco con mis dedos cada una de las notas
desperdigadas alrededor de mi piel,
que hoy juega a ser partitura.

II
(En la piel de otra persona, otro pasado)

Otra vez, en mi cabeza esa triste melodía.
Y en el concierto más íntimo que pudiera
alcanzar el ser humano consigo mismo,
me descubro como soy, a través de su sonido.
Mas si toco para mí, para mí estoy rendido
al sonido del triste arpegio que me invade.
Parecióme que me invita a llorar.

Otra vez vuelve a sonar el violonchelo.
Y a su grave soniquete se le han unido
mis lágrimas, tan agudas que al caer
tintinaron su armonía en mis rodillas.
Me percato que hoy es tiempo de llover,
y de un frío que me hizo tiritar.

La tristeza que, por la canción, me invade
no la puedo soportar. Abro mis ojos...
Ni soy yo, ni es el mundo que dejé
este mundo que me encuentro.

III
(En el campo de concentración)

Veo las caras cual sacadas del ayer,
y sin quererlo me hallo en el pozo
donde hurgase la miseria su nariz.
Famélicas formas me tienden una mano
y me dedican la sonrisa más preciada
que guardaban por si el día era feliz.
Mas de gris hoy se tiñe la mañana.

Unos rezan, otros lloran con trabajo
pues ni lágrimas le quedan por llorar.
Otros tocan el sonido de su llanto
con las cuerdas del recuerdo,
entonando esa triste y sonora melodía
que se metió en mi cabeza y no me quiere dejar.

IV
(Se abre una puerta)

Veo la luz absorbida en sus cabellos
e irradiada en sus pupilas la locura.
En el brillo de sus ojos vi mi muerte,
y en la fuerza de sus manos vi el dolor.

Dos disparos que cortaron al ambiente
y una bala se encalló en mi corazón,
disparada por la ira de su raza y de su ego.

En mi boca esa agria sensación
me recuerda que ya es tiempo de dormir.
De repente desprendí un rancio olor
a perfume de un destino que se apaga.
Y viviendo todavía de una forma sobrehumana
lo inhalé, hasta que intoxicó mi razón.

(Desperté)

Desde entonces esta triste melodía
se apagó, ya no quiere más sonar.











Leer más...

un mundo de un metro cuadrao

casi todos los dias paso a su lado y solo por mirarlo me regala una sonrisa y humildemente quiero encerrar su enorme figura en una poesia

UNA ESQUINA

En la cabeza un montón de letras,

con una lapicera y un cuaderno

salgo a la calle a buscar palabra

tratando de encontrar su verso;

y… ahí esta, como todos los días

pegado a la pared en su esquina

su mundo de un metro cuadrado;

brillan sus ojos muy negros

su rostro sin edad siempre

lo llena una gran sonrisa;

celebra la lluvia y agradece al sol

abriga todos los fríos y…

florece las primaveras;

sus ojos trasuntan alegría

y su sonrisa, una felicidad

tan pura que lastima;

el apuro y la locura

lo pasan de largo y el sonríe,

agradece una mirada y

sus ojos muy negros brillan,

en ellos… baila un duende travieso

con una felicidad tan pura,

que me duele no comprender

como compartirla


Leer más...

TUS ALAS Y LAS MÍAS.





Muchas veces pienso
que ya no tienes alas,
Aquellas que tenías
cuando te conocí,
porque las perdiste tratando
de huir de mí.
Y enredándote en tus miedos
y en los míos,
fuiste dejando plumas
a la orilla del camino…
Pero sabes que si pudiera
darte mis alas para volar,
te las daría,
aunque yo, 
jamás pudiera volver a volar.
Porque verte volar
es mi debilidad
y saber que vuelas alto
mi locura.
Mas te digo,
cuando siento el batir
de tus alas,
siento también las mías
desplazarse velozmente
para alcanzarte,
para volar contigo,
para sentirme a tu lado.

Pero...son tantas
las veces que me dejas sola
volando en el vacío,
sin saber a donde ir…
y tantas las otras 
que inventas historias
para alejarme de ti…
Igual... siempre,
encuentro la manera
de llegar al camino,
porque tengo tatuado a fuego
el mapa hacia tu corazón,
tengo registrados
todos los sonidos
que me conducen a él,
y por si fuera poco,
conozco de memoria
los recovecos
de mis inconsciencias,
las fallas de mis deseos
y las goteras de mi razón.

Por eso...
cuando te encuentro
volando plenamente
y me sonríes, entonces te sigo,
pero si en tu vuelo
veo una mueca de dolor
o de locura,
prefiero huir,
para evitar tu indiferencia,
porque eso es
lo que corta mis alas,
y me impide volar hacia
la eternidad...





Leer más...

azul


El fuego azul de su corazón
se me ha quedado dentro.
Su perfume me persigue.

Seguiré adelante
abrasada
,
empujada por el viento
de cada tarde.


Leer más...

FOLIES BERGÈRE 1968

Os nossos seios estão em greve
nossas pernas
não voam longe, não vão mais
até aos sonhos do homem
Mesmo a nossa alegria
do branco dos dentes
está em greve
Não cobrem pelos nossos sorrisos
nossos lábios não são mais
cosméticos.

J.T.Parreira

Leer más...



Hoy nos enlazan...

 
 
 

Blogs interesantes

Entradas
Comentarios

Vota al BLOG DE LA SEMANA


Verificado


Creative Commons License
La obra literaria expuesta es original del autor y está bajo una licencia de Creative Commons, salvo que el autor la someta a una licencia distinta. Las imágenes y demás elementos son de sus respectivos propietarios. Poetízame no se hace responsable de los contenidos publicados.
.

Comentarios Recientes

 
Subir